De Buenos Aires a Los Ángeles 2028: una nueva mirada sobre la belleza del cuerpo humano
En Buenos Aires, la escultura no vive únicamente dentro de los museos. Forma parte de la ciudad. Frente al Congreso de la Nación, El Pensador de Auguste Rodin invita a detenerse ante una figura humana inmóvil que, sin embargo, parece concentrar una extraordinaria energía interior.
En Recoleta, el Museo Nacional de Bellas Artes conserva otras obras del escultor francés. Y en Palermo, su monumento a Domingo Faustino Sarmiento recuerda que el arte también puede desafiar las convenciones de su época.
Pero ¿qué pasaría si las figuras monumentales que admiramos desde hace generaciones dejaran de ser de bronce o mármol y se convirtieran en personas reales?
¿Y si un atleta paralímpico pudiera ser retratado con la misma presencia, belleza y fuerza expresiva que una escultura clásica?
Estas preguntas inspiran Golden Heroes: The Ultimate Line Breakers, un proyecto internacional concebido por el fotógrafo y artista franco-estadounidense Zack Zublena.
La producción fotográfica está prevista en Los Ángeles, con la mirada puesta en los Juegos Paralímpicos de 2028. Sin embargo, la reflexión que propone el proyecto también resulta significativa para la Argentina, un país con una rica tradición escultórica, una importante historia de fotografía de autor y una comunidad paralímpica en constante desarrollo.
La intención no es decirle al público cómo debe pensar acerca de la discapacidad.
Es ofrecerle una experiencia de belleza tan poderosa que lo invite a mirar de otra manera.
Rodin en Buenos Aires: una conexión real entre la escultura y Golden Heroes
Para comprender el vínculo entre Golden Heroes y la cultura artística argentina, conviene comenzar por Auguste Rodin.
El Museo Nacional de Bellas Artes reúne 23 obras de Rodin en su recorrido digital. No se trata de una referencia lejana: el escultor forma parte de la historia de las colecciones públicas argentinas y de la formación de generaciones de artistas locales.
Entre las piezas del museo se encuentra La Tierra y la Luna, una obra de mármol en la que las figuras parecen surgir de la materia.
La historia de su llegada a Buenos Aires es reveladora. A comienzos del siglo XX, Eduardo Schiaffino, primer director del Museo Nacional de Bellas Artes, viajó a París y adquirió obras directamente vinculadas con Rodin. Entre ellas se encontraba El Pensador, que terminó instalado en el espacio público porteño.
Hoy, el monumento de la Plaza Mariano Moreno está reconocido como Monumento Histórico Nacional.
Rodin no buscaba simplemente reproducir una anatomía ideal. Le interesaban el movimiento, la tensión, la materia y la vida que podía transmitir una figura.
El propio Bellas Artes ha documentado la influencia del escultor sobre el desarrollo de la escultura argentina.
Para mí, esa relación ofrece una manera especialmente interesante de presentar Golden Heroes al público argentino.
Porque la pregunta es similar a la que atraviesa muchas de las grandes obras de Rodin: ¿qué es lo que realmente nos conmueve de un cuerpo humano?
¿Su correspondencia con un modelo ideal o la intensidad de su presencia?
La Venus de Milo: cuando la belleza no depende de lo que falta
Hay otra escultura que ocupa un lugar esencial en mi visión artística: la Venus de Milo.
Descubierta en Grecia en 1820 y conservada en el Museo del Louvre, esta figura de la Antigüedad perdió ambos brazos. Sin embargo, sigue siendo una de las imágenes más admiradas de la historia del arte.
Cuando la observamos, no pensamos únicamente en sus brazos ausentes.
Nos detenemos en la curva de una mejilla, la delicadeza de una oreja, la forma de la nariz, la serenidad de su expresión y la armonía de su postura.
Su belleza no desapareció con el paso del tiempo ni con la pérdida de partes de la escultura.
La Venus de Milo nos invita a preguntarnos por qué asociamos tan fácilmente la belleza con una supuesta perfección física.
En Golden Heroes, esa pregunta adquiere una nueva dimensión.
Los protagonistas no serán figuras de mármol creadas hace siglos, sino atletas paralímpicos contemporáneos: personas reales, con historias, disciplinas deportivas, cuerpos y personalidades diferentes.
El objetivo no es ocultar esas diferencias. Es permitir que su belleza se manifieste sin quedar reducida a ellas.
De Michelangelo a Rodin: el cuerpo como expresión, no como norma
En Florencia, las esculturas inacabadas de Miguel Ángel parecen luchar por salir de sus bloques de mármol.
Sus famosos Prisioneros conservan zonas sin terminar. Aun así, transmiten una fuerza extraordinaria.
En ellos, la emoción no depende de que cada detalle anatómico haya sido completado.
Algo semejante ocurre con El hombre que camina de Rodin: una figura sin cabeza ni brazos cuya postura comunica movimiento y energía.
Estas obras me recuerdan que el arte nunca ha dependido exclusivamente de una única idea de cuerpo perfecto.
Los grandes escultores han encontrado belleza en el fragmento, en el gesto, en la tensión y en aquello que hace irrepetible a una figura.
Como fotógrafo, quiero continuar esa conversación con personas vivas.
Mi medio no es el mármol ni el bronce. Es la fotografía, la luz y la presencia real del cuerpo humano.
La fotografía argentina también sabe que un retrato es mucho más que una apariencia
La Argentina posee una tradición fotográfica que permite profundizar este diálogo.
En San Telmo, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires conserva una colección de fotografía argentina que incluye obras de Grete Stern, Annemarie Heinrich, Horacio Coppola, Sara Facio y otros artistas fundamentales.
Sus trayectorias son diferentes, pero ayudan a comprender la diversidad de formas en que la fotografía puede explorar identidad, representación, presencia y memoria.
Grete Stern utilizó el lenguaje fotográfico para construir imágenes que cuestionaban convenciones y abrían nuevas posibilidades de interpretación.
Sara Facio desarrolló una mirada reconocible sobre personalidades de la cultura y la vida pública argentina.
Annemarie Heinrich exploró el retrato y la representación del cuerpo desde una sensibilidad visual propia.
No pretendo comparar sus obras con las mías como si pertenecieran a una misma corriente artística.
Lo que me interesa es una pregunta compartida por distintas generaciones de fotógrafos: ¿cómo puede una imagen revelar algo de una persona que no se percibe a primera vista?
Desde 2016, mi respuesta ha tomado la forma de cuerpos humanos cubiertos con pintura corporal dorada reflectante, fotografiados mediante una iluminación cuidadosamente controlada.
Trabajo con personas reales: bailarines, artistas escénicos, practicantes de yoga y atletas.
La pose existe frente a la cámara. La luz se construye durante la sesión. La figura no es una escultura digital.
El resultado busca situarse en un territorio visual entre el retrato fotográfico y la escultura.
Del MALBA a las figuras doradas: ¿a quiénes elegimos representar?
En Palermo, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) propone otra conversación relevante: la relación entre el arte y las personas que una sociedad decide representar.
Una obra especialmente significativa es Manifestación, de Antonio Berni, realizada en 1934.
En ella, el artista argentino construyó una imagen colectiva de rostros y cuerpos que adquieren una presencia imposible de ignorar.
Mi lenguaje artístico es muy diferente al de Berni, y nuestros objetivos no son los mismos.
Sin embargo, su obra permite plantear una pregunta fundamental: ¿qué sucede cuando el arte coloca en el centro de la imagen a personas que no siempre ocupan ese lugar en las representaciones tradicionales?
En Golden Heroes, los atletas paralímpicos no aparecerán como personajes secundarios de una historia sobre inclusión.
Serán los protagonistas absolutos.
Su presencia ocupará el espacio visual que solemos reservar a figuras mitológicas, héroes de la Antigüedad y grandes esculturas de museo.
Antes de conocer sus historias, quiero que el espectador descubra su belleza.
¿Por qué dorado? La luz como lenguaje de la grandeza humana
El oro ha acompañado a distintas civilizaciones durante miles de años.
Desde el antiguo Egipto hasta la Mesopotamia, desde los objetos ceremoniales de América precolombina hasta las obras enriquecidas con pan de oro durante el Renacimiento italiano, el metal ha sido asociado con la luz, el poder, la permanencia y lo extraordinario.
También es el color de la medalla que reconoce el máximo logro en numerosas competencias deportivas.
En Buenos Aires existe incluso una conexión arquitectónica con esta tradición material.
El Palacio Errázuriz Alvear, sede del Museo Nacional de Arte Decorativo, conserva interiores históricos con espejos, revestimientos y detalles dorados a la hoja.
Allí, como en tantas obras de arte y espacios históricos, el dorado transforma la relación entre la materia y la luz.
Pero mi fotografía no utiliza oro para representar riqueza ni jerarquía social.
Utilizo pintura corporal de color dorado para transformar visualmente la superficie de un cuerpo real y revelar sus líneas, su energía y su presencia.
Cuando la luz encuentra esa superficie reflectante, el cuerpo parece adquirir la monumentalidad de una escultura.
Y, sin embargo, sigue siendo una persona viva.
El oro no les da su grandeza a estos atletas. Revela la grandeza que ya poseen.
El deporte paralímpico argentino y la mirada puesta en Los Ángeles 2028
La Argentina tiene su propia historia dentro del movimiento paralímpico internacional.
El Comité Paralímpico Argentino (COPAR) impulsa el desarrollo de atletas, entrenadores y disciplinas deportivas, además de promover oportunidades de formación y competencia.
El organismo reúne información sobre deportes paralímpicos, clasificación deportiva y actividades vinculadas con el alto rendimiento.
En su sitio oficial, Los Ángeles 2028 ya aparece como uno de los próximos grandes acontecimientos del calendario paralímpico.
Para un público argentino, esto ofrece una conexión directa con Golden Heroes.
Los Juegos Paralímpicos de 2028 se celebrarán en Los Ángeles, del 15 al 27 de agosto. El proyecto artístico también se prepara en esa ciudad, aunque su producción y presentación pública siguen siendo objetivos en desarrollo.
Los deportistas argentinos tendrán sus propios desafíos, procesos de clasificación y aspiraciones deportivas de cara a esa cita internacional.
Golden Heroes no es una iniciativa del Comité Paralímpico Argentino ni cuenta, por el momento, con atletas argentinos confirmados para las sesiones fotográficas.
Pero su pregunta artística trasciende las nacionalidades.
¿Cómo miramos a un deportista cuando deja de estar definido exclusivamente por una marca, un resultado o una medalla?
¿Qué descubrimos cuando lo contemplamos como protagonista de una obra de arte?
El deporte muestra la excelencia a través de resultados concretos. La fotografía puede ofrecer otra forma de reconocimiento: una imagen que permanezca mucho después de terminada la competencia.
Golden Heroes: 22 atletas paralímpicos y una nueva serie de retratos monumentales
Golden Heroes está siendo desarrollado por Zack Zublena junto con el cantante Emmanuel Kelly, el nadador paralímpico Ahmed Kelly y Tyler Kolodny.
Emmanuel Kelly participa como embajador internacional del proyecto. Su historia y su trayectoria musical aportan una dimensión humana y artística que va más allá de la fotografía.
La propuesta contempla retratar a 22 atletas paralímpicos de distintas disciplinas mediante una técnica fotográfica que he desarrollado a lo largo de años de trabajo con figuras humanas doradas.
Los atletas serán fotografiados como personas reales, en poses construidas especialmente para cada retrato, con pintura corporal reflectante y una iluminación diseñada para resaltar la expresión individual de cada cuerpo.
La intención es producir imágenes monumentales que puedan dialogar con la tradición de la escultura clásica.
Los retratos de esta serie todavía no han sido realizados. La producción está prevista como parte de la preparación del proyecto hacia Los Ángeles 2028.
Nuestra visión incluye una presentación artística durante el período de los Juegos Paralímpicos, con posibilidades de exhibición y una campaña visual en espacios públicos de Los Ángeles.
Es una ambición que requiere planificación, producción y el apoyo de colaboradores y patrocinadores.
No se trata de una exposición ya confirmada.
Se trata de una propuesta artística en construcción, con una idea central muy clara: mostrar la grandeza humana antes que cualquier etiqueta.
Una conversación que puede interesar en Buenos Aires, Córdoba, Rosario y otras ciudades argentinas
La relación entre arte, cuerpo y representación no pertenece exclusivamente a Buenos Aires.
En Córdoba, Rosario, Mendoza, La Plata, Mar del Plata y otras ciudades argentinas existen comunidades artísticas, universidades, espacios culturales y públicos interesados en nuevas perspectivas sobre la fotografía y la condición humana.
Rosario, ciudad natal de Antonio Berni, ofrece una conexión especial con la historia del arte argentino y la representación de la vida cotidiana.
Córdoba aporta una tradición universitaria y cultural de gran relevancia.
Mendoza combina una escena artística propia con una fuerte identidad paisajística y arquitectónica.
La Plata, por su parte, reúne instituciones educativas y culturales que contribuyen al diálogo entre arte, conocimiento y sociedad.
Estos contextos no convierten a Golden Heroes en un proyecto argentino. Lo que hacen es mostrar por qué sus preguntas pueden resultar interesantes para públicos distintos.
La visión a largo plazo contempla estudiar la posibilidad de una circulación internacional de las obras, una vez producidas.
Una eventual presentación en la Argentina sería una posibilidad a explorar con instituciones y socios culturales, no un compromiso ni una fecha anunciada.
Arte, periodismo y mecenazgo: una invitación a la comunidad cultural argentina
Golden Heroes también plantea temas de interés para el periodismo cultural: la fotografía de autor, la representación del cuerpo, la historia de la escultura, el deporte paralímpico y la relación entre arte y espacio público.
En la Argentina, medios como LA NACION, Clarín, Página/12 y Ámbito forman parte del panorama periodístico nacional y abordan, desde distintas perspectivas, asuntos culturales y sociales.
La referencia a estos medios no implica que hayan publicado artículos sobre Golden Heroes ni que participen del proyecto.
Mi intención es abrir una conversación con quienes encuentran en el arte una manera de explorar preguntas contemporáneas.
También me interesa conectar con coleccionistas, galerías, instituciones culturales, fundaciones y posibles patrocinadores argentinos que valoren la fotografía artística y las iniciativas culturales internacionales.
El proyecto está abierto a conversaciones sobre apoyo a la producción, colaboración cultural, futuras exhibiciones y otras formas de participación.
Si te interesa conocer más sobre Golden Heroes, explorar una colaboración o descubrir mi trabajo fotográfico, podés ponerte en contacto conmigo a través de mi sitio oficial.
La verdadera pregunta: ¿qué vemos cuando miramos a otro ser humano?
Imaginemos nuevamente a alguien caminando por Buenos Aires y deteniéndose frente a El Pensador de Rodin.
Lo que conmueve no es que esa figura responda a una idea abstracta de perfección.
Es la intensidad de su presencia.
Algo parecido ocurre frente a la Venus de Milo o ante las figuras inacabadas de Miguel Ángel.
La belleza no desaparece porque un cuerpo no responda a todas las expectativas que proyectamos sobre él.
Con Golden Heroes quiero llevar esa reflexión al presente.
Quiero que el público vea primero una imagen extraordinaria. Que sienta admiración, curiosidad, emoción.
Y que después descubra a la persona real detrás de esa figura dorada.
Quizás entonces cambie algo en su manera de mirar.
No una belleza definida por la uniformidad, sino por la singularidad.
No un cuerpo reducido a sus diferencias, sino una persona reconocida en toda su presencia.
No solamente inclusión, sino admiración auténtica.
Porque el oro no crea la grandeza de nadie.
Simplemente nos ayuda a verla.
Golden Heroes. Obras maestras vivas. La grandeza humana revelada por la luz.
Zack Zublena
Fotógrafo de arte y artista multimedia franco-estadounidense
Conocé su obra y sus colecciones

